Y ellos reconocieron al niño Dios… ( Código – 2018-515 ) – Radios Fráter
  • diciembre 26, 2018

Y ellos reconocieron al niño Dios… ( Código – 2018-515 )

Escuche

Vea


Lea

Cargar a un bebé es algo delicado. ¡A veces no sabemos qué hacer! Porque no queremos lastimarlo. Pero ¿quién será ese bebé cuando sea grande? Muchos han cargado a bebés sin saber que quizás se convertirán en presidentes, gobernantes, personas de mucha influencia.

¿Cuántos habrán cargado a Jesús? ¿Cuántos amigos menospreciaron al hijo de Dios?
¿Cuántos no pudieron ver que tenían en frente al Dios mismo y el Salvador de los pecados?

Lucas 2:21 dice: “Cuando se cumplieron los ocho días y fueron a circuncidarlo, lo llamaron Jesús, nombre que el ángel le había puesto antes de que fuera concebido. 22 Así mismo, cuando se cumplió el tiempo en que, según la ley de Moisés, ellos debían purificarse, José y María llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. 23 Así cumplieron con lo que en la ley del Señor está escrito: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor» 24 También ofrecieron un sacrificio conforme a lo que la ley del Señor dice: un par de tórtolas o dos pichones de paloma».”

Simeón, un anciano reconoce a Jesús y sus padres se quedan maravillados. Lucas 2:25 dice: “Ahora bien, en Jerusalén había un hombre llamado Simeón, que era justo y devoto, y aguardaba con esperanza la redención de Israel. El Espíritu Santo estaba con él 26 y le había revelado que no moriría sin antes ver al Cristo del Señor. 27 Movido por el Espíritu, fue al templo. Cuando al niño Jesús lo llevaron sus padres para cumplir con la costumbre establecida por la ley, 28 Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios: 29 «Según tu palabra, Soberano Señor, ya puedes despedir a tu siervo en paz. 30 Porque han visto mis ojos tu salvación, 31 que has preparado a la vista de todos los pueblos: 32 luz que ilumina a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.» 33 El padre y la madre del niño se quedaron maravillados por lo que se decía de él. 34 Simeón les dio su bendición y le dijo a María, la madre de Jesús: «Este niño está destinado a causar la caída y el levantamiento de muchos en Israel, y a crear mucha oposición, 35 a fin de que se manifiesten las intenciones de muchos corazones. En cuanto a ti, una espada te atravesará el alma.»

La profetisa Ana, otra anciana, también reconoce a Jesús. Lucas 2:36 dice: “Había también una profetisa, Ana, hija de Penuel, de la tribu de Aser. Era muy anciana; casada de joven, había vivido con su esposo siete años, 37 y luego permaneció viuda hasta la edad de ochenta y cuatro. Nunca salía del templo, sino que día y noche adoraba a Dios con ayunos y oraciones. 38 Llegando en ese mismo momento, Ana dio gracias a Dios y comenzó a hablar del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. 39 Después de haber cumplido con todo lo que exigía la ley del Señor, José y María regresaron a Galilea, a su propio pueblo de Nazaret. 40 El niño crecía y se fortalecía; progresaba en sabiduría, y la gracia de Dios lo acompañaba.”

¿Por qué se le dio este privilegio tanto a Simeón o como a la profetisa Ana? ¿Por qué se le dio el privilegio de cargar y bendecir a Jesús al anciano Simeón?. Porque era un hombre justo. No vivía una fe teórica, practicaba su fe. Hacía lo correcto en todo momento, era un hombre justo. Justo, es la misma palabra que utilizó Dios para describir a Noé en los tiempos de perdición en que vivió antes del diluvio. Esto era Simeón, un hombre justo.

Porque era un hombre devoto. Un devoto es alguien que se dedica con fervor a obras de piedad y religión. No sólo se dedicaba a nutrir su relación con Dios al vivir en justicia y practicar la oración, sino también era un hombre que nutría las relaciones de los demás. Por ser alguien devoto era alguien compasivo que practicaba las obras de piedad ante el necesitado.

Porque aguardaba con esperanza la redención de Israel. Como estamos tan alejados de los tiempos bíblicos, como que aguardar la esperanza de la redención de Israel ya no era algo normal. Usted recordará que, entre el Malaquías, el último libro del Antiguo Testamento y la llegada de Jesús hubo 400 años a los que se les conoce como los 400 años de silencio. Israel se había revelado ante la voluntad de Dios, los había entregado para ser conquistados y ser deportados. En los tiempos de Simeón luego que un imperio conquistaba a otro y así sucesivamente, los romanos tenían bajo su dominio a Israel y todo el territorio conocido en esa época. Que Simeón aguardara con esperanza la redención de Israel es que a pesar del silencio de los 400 años esperaba con fe la llegada del Mesías. Los hechos demostraban lo contrario, el silencio testificaba en su contra, pero él permanecía aguardando la esperanza de Israel. Al punto que un día dice el pasaje que leímos que el Espíritu le había revelado que no moriría sin antes ver al Cristo del Señor”. Simeón era un hombre de fe y paciencia.

Porque el Espíritu Santo estaba con él. Esto también nos parece como algo normal. Pero ¿Cuándo fue dado el Espíritu Santo para que llenara la vida de toda persona de fe? Jesús les daría y los bautizaría con el Espíritu Santo a todos sus hijos hasta que muriera y se fuera. Hasta entonces les enviaría al Consolador. En el Antiguo Testamento el Espíritu de Dios reposaba únicamente sobre los sacerdotes, reyes y profetas. Siendo Simeón un hombre justo, devoto y que aguardaba con esperanza la redención de Israel Dios lo llenó con su Espíritu. Un privilegio de pocos en esa época.

Como resultado, bendijo la vida del futuro maestro. Lucas 2:28 dice: “Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios: 29 «Según tu palabra, Soberano Señor, ya puedes despedir a tu siervo en paz. 30 Porque han visto mis ojos tu salvación, 31 que has preparado a la vista de todos los pueblos: 32 luz que ilumina a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.» 33 El padre y la madre del niño se quedaron maravillados por lo que se decía de él. 34 Simeón les dio su bendición y le dijo a María, la madre de Jesús: «Este niño está destinado a causar la caída y el levantamiento de muchos en Israel, y a crear mucha oposición, 35 a fin de que se manifiesten las intenciones de muchos corazones. En cuanto a ti, una espada te atravesará el alma.»”

¿Quién no hubiera deseado bendecir al Maestro? ¿Quién no hubiera deseado cargar al hijo de Dios? Simeón ya anciano, tuvo ese privilegio por ser un hombre justo, devoto y que aguardaba con esperanza la redención de Israel Dios. Fue tan grande el privilegio que ya podía morir porque sus ojos habían visto la salvación Dios.

¿Por qué se le dio el privilegio a Ana de ya 84 años de conocer a Jesús y dar gracias a Dios? Nunca salía del templo ¡Qué mujer! Teniendo 84 años de edad no estaba viendo quién la servía sino sirviendo a Dios. El templo era el lugar de adoración. Esta mujer se la pasaba todo el tiempo en la iglesia. Seguramente no era la mujer más sana del mundo, ni la mujer con las mayores fuerzas del mundo, pero sí una mujer que entendía quién era Dios y qué se le debía rendir.

De día y de noche adoraba a Dios con ayunos y oraciones. No sólo nunca salía del templo. De día y de noche adoraba a Dios con ayunos y oraciones. Ambos requieren sacrificar al presente por lo que es permanente. Ayunaba y se humillaba ante Dios reconociendo que sólo de él vienen las respuestas a nuestras peticiones. Oraba al Padre. No sólo le hablaba sino seguramente clamaba por las vidas de sus hijos, nietos y necesidades de otros. Una mujer de ayuno y oración.

Una mujer justa a pesar de haber sido una viuda joven no pecó. Viuda a penas a los 7 años de su matrimonio. Asumamos que se casó ya tarde para la época en que vivía, es decir a eso de los 20 años y que a los 27 años enviudó. Durante los 57 años restantes fue una viuda excepcional. Habiéndose quedado viuda tan joven no se entregó a los placeres de este mundo, no tuvo amigos con derecho, no se dedicó a ser chismosa. Fue una mujer justa e íntegra en su forma de conducirse.

Ana no cargó a Jesús, pero agradeció a Dios y hablo a todos de Jesús. Simeón tomó a Jesús en sus brazos. Ana llegó en el mismo momento en que Simeón tenía a Jesús en sus brazos. Imagine la escena de una mujer de 84 años que escucha a Simeón declarar que ha visto al Salvador. Un momento emotivo. Pero ella no lo arrebata de las manos de Simeón como lo hace toda mujer cuando ve por primera vez al bebé de una amiga. Simple y sencillamente da gracias a Dios. Y luego… se retira a hablar del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. No se toma una foto para presumir. Les dice que ha nacido el Salvador. El importa, ella no. No le importó no cargarlo, le bastó con verlo.

Si hubiéramos vivido en los tiempos de Jesús. ¿Habríamos sido un Simeón, una Ana o uno más del montón? Al igual que Simeón ¿Somos justos, devotos y aguardamos con esperanza la redención del mundo? Nuestra fe no es sólo para ser conocida es para ser vivida. Qué gran error en el que podemos caer en creer que fe es sólo asistir a la iglesia, llevar una Biblia, tomar notas, ser un fiel diezmador, ayudar al necesitado, tratar bien a nuestro prójimo. Primero antes que todo lo anterior va Dios. Todo lo anterior lo puede hacer cualquiera sin tener la presencia de Dios. Dios nos pide el 10% de nuestros ingresos, pero el 100% de nuestro corazón. Cuídese de caer en el error de conocer de Dios y no de conocer a Dios.

Al igual que Ana ¿Nunca salimos del templo, sino que día y noche adoramos a Dios con ayunos y oraciones? Nuestro compromiso con Dios y con nuestra iglesia no debe ser algo de horario como el de un trabajo. Yo asisto a mi servicio y le dedico 1 hora y 45 minutos a Dios. Y luego a seguir con nuestra vida. Ana no salía del templo y no era una jovencita llena de energía. Tenía ¡84 años de edad! De día y de noche adoraba a Dios. Nosotros fuimos creados para adorar a Dios, reconocer su majestad, obedecer sus mandamientos y disfrutar los años que nos permita vivir en esta tierra. Está usted dándole lo mejor de su vida y su tiempo a Dios.

Conozca de Dios al estudiar en la Faculta de Liderazgo que da inicio el primer domingo de cada mes. Y en 8 meses usted habrá aprendido los fundamentos de su fe cristiana. Asista a una célula. Vea que *a Ana nadie la estaba motivando su motivación era Dios. Motívese a ser parte de una comunidad de creyentes de miembros de la Fráter por su casa. Ubíquese hoy en el Centro de Información y comience a asistir en enero.

Sirva sin buscar la gloria. Ana ni siquiera cargó a Jesús. Sólo dio gracias a Dios y luego le contó a todo el mundo que el Salvador había nacido. No busque ser conocido, busque que otros le conozcan.

Sin santidad nadie verá al Señor, pero por el sacrificio de Jesús, somos declarados justos y santos. Hebreos 12:14 dice: “Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”

También Efesios 1:4 dice: “Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor 5 nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad, 6 para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado. 7 En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia 8 que Dios nos dio en abundancia con toda sabiduría y entendimiento. 9 Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad conforme al buen propósito que de antemano estableció en Cristo, 10 para llevarlo a cabo cuando se cumpliera el tiempo, esto es, reunir en él todas las cosas, tanto las del cielo como las de la tierra. 11 En Cristo también fuimos hechos herederos, pues fuimos predestinados según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad, 12 a fin de que nosotros, que ya hemos puesto nuestra esperanza en Cristo, seamos para alabanza de su gloria. 13 En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido. 14 Este garantiza nuestra herencia hasta que llegue la redención final del pueblo adquirido por Dios, para alabanza de su gloria.”

Suscríbase

Ingrese su correo electrónico para recibir cada nuevo mensaje en su buzón.
219 suscriptores

Mensajes por Categoria

Mensaje por fecha

  • 2019
  • 2018
  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • 2008
  • 2007