• noviembre 16, 2017

Un informe alentador ( Código – 2017 – 442 )

Escuche:

Descargar PDF

Algunos por este tiempo ya andan de viaje con sus hijos, su familia, pero tienen la certeza que van a regresar.

Hay una historia muy bonita con el nombre de Kindertransport, o sea Transporte de Niños en español, relata que diez mil niños judíos sin sus padres, sin sus hermanos, sin nadie más con ellos enviados desde Alemania, Austria, Checoslovaquia al Reino Unido, con el propósito de ponerlos a salvo de las políticas criminales antijudías del nazismo. Fue difícil, comenzó la segunda guerra mundial y estos niños fueron los únicos que se salvaron del Holocausto en la mayoría de sus familiares.

En Berlín, Alemania, existe hasta a la fecha un monumento a “Transporte de Niños” y el Señor Norbert Wollheim da su testimonio de cómo familias enteras tenían que viajar kilómetros de kilómetros para poder llegar a ese lugar. Estaba conmovido, eran trenes llenos de niños y antes que saliera el tren, sus padres reían en la despedida, pero había llanto, dolor, desesperanza. Pueden imaginarse, que a nuestros niños los tengamos que enviar a algún lado, pero esperamos a que regresen, estos padres sabían que sus niños no iban a regresar. En las instrucciones les decían, lo podemos imaginar, te portas bien por favor, te suplico, confía que Dios está con nosotros. Los vamos a recordar con cariño.

¡Qué difícil es!  Diez mil niños dejando a su familia, a sus padres. Es difícil, porque nunca, nunca iban a regresar, porque existía una amenaza de que se iban a morir, si se quedaban y esto provocaba angustias, tristezas, dolor, nerviosismo. Los padres sabían que era el único camino para salvar a sus hijos. Qué no hacemos los padres por salvar a nuestros hijos.

En Tesalónica se había formado la iglesia, estaba nuevecita, empezaban a dar sus pasos en fe y esperanza. Hoy empezamos a estudiar la primera carta a los Tesalonicenses y vamos a ver que Pablo tomó su tiempo para enseñarles a estos nuevos cristianos. Para saber cómo está el desarrollo de esto, vamos a Hechos 17:1-10 Atravesando Anfípolis y Apolonia, Pablo y Silas llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. Como era su costumbre, Pablo entró en la sinagoga y tres sábados seguidos discutió con ellos. Basándose en las Escrituras, les explicaba y demostraba que era necesario que el Mesías padeciera y resucitara. Les decía: «Este Jesús que les anuncio es el Mesías». Algunos de los judíos se convencieron y se unieron a Pablo y a Silas, como también lo hicieron un buen número de mujeres prominentes y muchos griegos que adoraban a Dios. Pero los judíos, llenos de envidia, reclutaron a unos maleantes callejeros, con los que armaron una turba y empezaron a alborotar la ciudad. Asaltaron la casa de Jasón en busca de Pablo y Silas, con el fin de procesarlos públicamente. Pero, como no los encontraron, arrastraron a Jasón y a algunos otros hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: «¡Estos que han trastornado el mundo entero han venido también acá, y Jasón los ha recibido en su casa! Todos ellos actúan en contra de los decretos del emperador, afirmando que hay otro rey, uno que se llama Jesús». Al oír esto, la multitud y las autoridades de la ciudad se alborotaron; entonces estas exigieron fianza a Jasón y a los demás para dejarlos en libertad. Tan pronto como se hizo de noche, los hermanos enviaron a Pablo y a Silas a Berea, quienes al llegar se dirigieron a la sinagoga de los judíos.

Tesalónica era una ciudad comercial griega, muy rica, ubicada en un puerto marítimo. En los tiempos de Pablo, era la ciudad más grande de Macedonia. Tenía mucha libertad, tenían autonomía del imperio Romano. Eran personas de mucho dinero, eran acomodados y aquí era la primera vez que llegaba la predicación del Evangelio por medio de Pablo, hablándoles de Jesucristo. El Evangelio de las buenas nuevas de salvación, hablándoles que solo Jesús es el único que puede salvar nuestra alma y perdonar nuestros pecados, porque Dios mismo lo comisionó y Él obedeció y de verdad vino e hizo lo que tenía que hacer, al igual que Pablo.

Pablo llegaba a las sinagogas y hacía lo que sabía hacer, lo que había en su corazón, el deseo de ganar muchas almas para Cristo. Pablo enseñó durante tres sábados en la sinagoga, donde adoraban y bendecía el nombre de Dios. Mucha gente estudiaba las Escrituras, les daba a conocer el poder de Dios a través de Su Palabra y les decía: este Jesús que les anuncio es el Mesías. A mucha gente, en tan poco tiempo que estuvo con ellos, les enseñó las verdades del Evangelio, porque el Evangelio transforma, cambia, porque Jesucristo es quien da la vida y una vida en abundancia y el propósito era declarar que Jesús es el Señor y muchos se convirtieron.

Llama la atención que judíos se convirtieron y se convencieron y se unieron a Pablo y a Silas, como también lo hicieron un gran número de mujeres prominentes y muchos griegos que adoraban a Dios. Estas mujeres prominentes posiblemente eran esposas de ciudadanos de alta política en la ciudad. Eran mujeres que tenían un corazón abierto, porque se hace distinción de ellas en la Palabra del Señor.

¿Por qué Pablo tuvo que huyendo de Tesalónica? Por la envidia de los judíos.

Pero los judíos, llenos de envidia, reclutaron a unos maleantes callejeros, con los que armaron una turba y empezaron a alborotar la ciudad. Como si fueran nuestros tiempos. La envidia es mala, mata y envenena. Y todo esto, para que agarraran a Pablo y lo metieran preso. Dice que muchos reaccionaron así, porque la mayoría de la ciudad estaba con deseos de oír lo que Pablo les enseñaba, incluyendo a algunos judíos y muchos gentiles temerosos de Dios. Esto los tenía mal, porque decían que estaban trastornando al mundo. Para algunos el evangelio es locura, pero es salvación, es buenas nuevas, es paz, es tranquilidad, reposo, alegría, contentamiento, familias unidas en el amor de Cristo.

Como no encontraron a Pablo, dijeron, aunque sea a Jasón nos llevamos y lo metieron preso diciendo estos que han trastornado el mundo entero han venido también aquí afirmando, claro que sí podemos afirmar que tenemos al Rey de reyes y Señor de Señores, y esto no les gustó, porque el emperador era el gobernante y los nuevos cristianos afirmaban que había otro rey, uno que se llama Jesús, Jesús, Emmanuel, Dios con nosotros. Se alborotó la ciudad y le exigieron fianza a Jasón. Y como sucede siempre, le dijeron te vamos a dejar en libertad, pero vas a pagar, lo forzaron a garantizar que iba a haber paz, tranquilidad en la ciudad y si no le quitaban sus bienes y lo mataban. Pablo decía, yo no me avergüenzo del Evangelio porque es poder de Dios para salvación.

Aquí podemos ver cómo estos hombres estaban ya llenos de la presencia y de confianza en nuestro Señor Jesucristo. Pablo huye. El padre de estos recién convertidos tiene que huir, tiene que dejarlos solos, como decimos en Guatemala pepes, huérfanos a los recién convertidos.

Enviaron a Pablo y a Silas a Berea, quienes al llegar se dirigieron a la sinagoga de los judíos, A pesar que los sacaron, que los corrieron se fueron a adorar, alabar y a enseñar la Palabra del Señor. Cuando se tiene algo en su corazón y Dios se ha mostrado de una manera preciosa, no se puede dejar de decir lo que Dios ha hecho en su vida y esto es lo que ellos estaban tratando de dar a conocer, lo que era Dios.

Cuando llegaron a Berea, dice en Hechos 17:11-15, Estos eran de sentimientos más nobles que los de Tesalónica, de modo que recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba. Si no está en la Biblia no es cierto, si está en la Biblia es la verdad, es la vida. Estaban contentos, felices de ver lo que Dios estaba haciendo. Y otra vez, mujeres distinguidas. Allá eran prominentes, aquí son distinguidas. Las mujeres y los hombres tienen mucho que hacer en el reino de Dios, se pueden hacer grandes cosas, porque el Evangelio es para todos, en el Evangelio no hay distinción de personas ni de sociedad, ni de parentesco. Dios es bueno, es maravilloso. Cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que también en Berea estaba Pablo predicando la palabra de Dios, fueron allá para agitar y alborotar a las multitudes. Como tenían su platita, su comida se fueron agitar.

En seguida los hermanos enviaron a Pablo hasta la costa, pero Silas y Timoteo se quedaron en Berea. Los que acompañaban a Pablo lo llevaron hasta Atenas. Luego regresaron con instrucciones de que Silas y Timoteo se reunieran con él tan pronto como les fuera posible. Timoteo era un hombre de Dios, un hombre que había sido inspirado y Pablo le había enseñado, sabía las sagradas Escrituras desde pequeño, porque su madre y su abuela le enseñaron. Pablo también tuvo que ver en el desarrollo de la vida de Timoteo.

1Tesalonicenses 2:17-18, dice, Nosotros, hermanos, luego de estar separados de ustedes por algún tiempo, en lo físico, pero no en lo espiritual, — en lo físico, yo no puedo estar con ustedes, yo no puedo estar con mi esposo, pero Dios mismo está con nosotros. Estamos en un mismo sentir, en un mismo amor. En lo espiritual. Dios y la Palabra no tienen distancia de verdad , con ferviente anhelo hicimos todo lo humanamente posible por ir a verlos. Sí, deseábamos visitarlos —yo mismo, Pablo, más de una vez intenté ir—, pero Satanás nos lo impidió. Satanás solo viene a matar, robar, y destruir. Quiere destruir nuestros hogares, nuestros negocios, la paz en Guatemala, en el mundo, pero Jesucristo ha venido para darnos vida y vida en abundancia. Lo que el Señor quiere, es darnos una vida en abundancia y Satanás está vencido. Tenemos la autoridad de reprenderlo en el nombre de Jesús, no en nuestras fuerzas. Satanás es astuto, anda como león rugiente, viendo cómo nos devora, donde caemos para hacernos tropezar y comernos. Lo que quiere es vernos tirados, tristes, desnutridos, llenos de odio y rencor, sin esperanza, pero Jesucristo viene y nos levanta y nos defiende.

¿Por qué quería verlos, visitarlos? Para que nadie fuera perturbado por estos sufrimientos, sabemos que estamos hechos para esto, en el mundo vamos a pasar por muchas aflicciones. Jesucristo las pasó, muchos hombres y mujeres de Dios lo pasaron y nosotros lo estamos pasando, pero no nos quedamos con el problema, porque en la vida siempre hay solución, Cristo nos da la solución. Ellos ya sabían que iban a sufrir.

De niña, en el pueblo llegaron dos misioneros para hablarnos de la Palabra de Dios y se alquiló una casa, nos apedrearon hasta destruir la casa, a toda la familia golpearon e insultaron, pero no nos quitaron la convicción de que Jesucristo es el ayudador, nuestro socorro, nuestra esperanza y que nosotros lo estábamos conociendo poco a poco. Ahora en ese lugar de mi pueblo hay iglesias. Cuando estaba estudiando el mensaje, me identifiqué con Pablo. Nos dieron una buena apedreada, pero Dios nos salvó y salvó a los misioneros y aquí estamos siendo luz y siendo sal en la tierra.

Al no soportar más, al no ver cómo estaban en Tesalónica, Pablo envió a Timoteo, porque no quería que se fueran a confundir, a poner fríos y que volvieran otra vez al mundo, Por tanto, cuando ya no pudimos soportarlo más. les enviamos a Timoteo, hermano nuestro y colaborador de Dios en el evangelio de Cristo. Me encanta esto, colaborador. Usted que trabaja y sirve en nuestros ministerios, es un colaborador haciendo la obra que tenemos que hacer, predicar la Palabra del Evangelio, salvar almas en el nombre de Jesús. Esto significa, dice, que es una manera impresionante de considerar el servicio cristiano. Me encantó, porque es impresionante, lo que hacemos es impresionante por la gracia de Dios, porque nosotros no somos nada, sino fuera por la gracia de Dios no pudiéramos hacer nada.

Empieza Timoteo a indagar acerca de su fe, no fuera que el tentador los hubiera inducido a hacer lo malo y que nuestro trabajo hubiera sido en vano. Dice Pablo, quién más sino ustedes son nuestro orgullo y nuestra alegría. Era un orgullo espiritual, no era una cosa como qué alegre, miren todo lo que hice, soy tremendo. No, era orgullo y alegría, porque cuando un pecador se arrepiente hay fiesta en el cielo y la familia se pone emocionada y contenta, porque han visto en nosotros el cambio que Dios ha hecho. Ha hecho un cambio maravilloso. Filipenses 4:1 dice, Por lo tanto, queridos hermanos míos, a quienes amo y extraño mucho, ustedes que son mi alegría y mi corona, manténganse así firmes en el Señor. Espero que Dios diga querida Fráter, corona mía, ustedes son mi gloria, mi tesoro, ustedes de verdad se han mantenido firmes, manténganse firmes, sigan así, creciendo en el Señor y en Su obra.

Timoteo trae un informe alentador, en 1 Tesalonicenses 3:6-10 , dice,  Ahora Timoteo acaba de volver de Tesalónica con buenas noticias de la fe y del amor de ustedes eso no debe faltar en nuestra vida. La fe mueve montañas, el amor une, el odio separa, la envidia separa, pero aquí están estos hombres y mujeres llenos de fe y de amor —. Nos dice que conservan gratos recuerdos de nosotros y que tienen muchas ganas de vernos, tanto como nosotros a ustedes. Por eso, hermanos, en medio de todas nuestras angustias y sufrimientos ustedes nos han dado ánimo por su fe. El ánimo ha venido por la fe de ellos, porque si Pablo hubiera tenido noticias malas como que ellos se olvidaron, se fueron otra vez detrás de los dioses, están haciendo cosas malas, están en pecado, están haciendo lo desagradable delante del Señor, yo les aseguro que el corazón de Pablo se hubiera puesto peor todavía, pero ahora dice me alegra tanto, han permanecido fieles. Cuando se ha permanecido fiel me imagino que Dios se pone alegre y feliz, porque nos da el ánimo y nosotros se lo damos a la gente que lo necesita.

¡Ahora sí que vivimos al saber que están firmes en el Señor! ¿Cómo podemos agradecer bastante a nuestro Dios por ustedes y por toda la alegría que nos han proporcionado delante de él? Cómo nos enseña a ser agradecidos. Pablo estaba tan agradecido con el Señor, reconociendo que a los bebés allá los estaba cuidando, que no los había dejado ni abandonado, porque su papá espiritual se había ido y qué lindo saber que estaba agradecido por tanta alegría que nos han dado ustedes.  Día y noche le suplicamos que nos permita verlos de nuevo para suplir lo que le falta a su fe.

Hemos visto amor, fe y ahora la oración que mueve montañas. Ellos estuvieron siempre orando por esta iglesia, intercediendo para que su fe se mantuviera y por eso dice que día y noche oraré, clamaré y Él oirá mi voz. Tenemos que orar, aquí tenemos un ejemplo. Suplicamos, cuando llegamos delante del Señor, llegamos con súplica y no a demandarle, llegamos con un corazón humilde, sencillo. Tenemos que ser fieles. El mundo nos persigue, las tentaciones están allí, pero en el nombre de Jesús hay que huir y dar el testimonio de vida que el Señor está con nosotros. Sin santidad nadie verá al Señor.

Esperemos que Jesús vuelva y que cuando venga nos encuentre haciendo el bien sin mirar a quién. Que podamos estar en sus caminos, que podamos estar prestos, parados en la ruta que es Cristo, para que nos lleve a disfrutar de las mansiones celestiales que nos esperan. Ser fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida. Allá nos espera una mansión celestial donde no habrá llanto ni dolor.

Tres cosas alegraron a los creyentes. La fe, una buena actitud hacia Dios. 2. El amor, una buena actitud a los demás, hay que amar, aún a cuando alguien nos haga daño o quiere vernos mal. El Señor nos manda a amar, perdonar y olvidar, porque si no nos vamos a alcanzar lo que Dios tiene. 3. Que los recuerden con cariño y que tienen muchas ganas de verlo. Una buena actitud para Pablo, una buena actitud para el siervo de Dios.

Podemos ver el resultado cómo Pablo trae buenas noticias, muy hermosas. Esta carta fue de las primeras que escribió el apóstol, algunos creen que Gálatas fue la primera que escribió, pero la gran mayoría, según los estudios, favorece a que estas dos son las primeras. Por lo mismo son libros muy importantes, especiales para el pueblo de Dios, léalos, se los recomiendo. Lea la primera, son cinco capítulos nada más. Vemos como Pablo envió a Timoteo, escribe para agradecer. Seamos agradecidos, si alguien nos hace un favor agradezcámosle, si Dios nos hace dos, agradezcámosle. Les escribe para agradecer, para animar, que el fuerte levante al débil. Por eso es importante estar en una célula, porque estará siempre acompañado de gente que le levantará los brazos. También los exhortó. Y ahora ya sabía cómo prepararse para ir con ellos y seguir enseñándoles de lo que necesitaban.

Muchos habían abandonado a los ídolos, habían abandonado la vida que llevaban, conocieron a Jesús y fueron nuevas personas en Cristo, nuevas criaturas adoptadas por Dios. 1 Tesalonicenses 1:9-10 Ellos mismos cuentan de lo bien que ustedes nos recibieron, y de cómo se convirtieron a Dios dejando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar del cielo a Jesús, su Hijo a quien resucitó, que nos libra del castigo venidero.

A Dios no le gusta que nos volvamos a los ídolos, que seamos inmorales sexuales, esto no agrada al Señor. Y también hizo mucho énfasis en esto el apóstol Pablo, y en la segunda venida de Cristo. Muchos dicen que esperan y esperan y nunca viene, va a venir como ladrón en la noche, por eso debemos estar listos, aprender cuando Él venga. Nos espera algo más grande, tenemos que aprender, para dar  a conocer lo que Dios es en nuestra vida.

Por eso en Fráter, se convierte alguien y en las reuniones en confianza están cuatro domingos. Ahí a los recién convertidos, a nuestros bebés, les damos a conocer los primeros pasos con su maestro que los va atender, y en las células se realiza un trabajo pastoral, donde se cuidan a las ovejitas que están aprendiendo a caminar.

Es un reto para todos, tenemos que dar a conocer las buenas nuevas de salvación, tenemos que ser como Pablo, preocuparnos del necesitado, pero más del necesitado en Cristo, porque nos espera algo más grande en el reino de los cielos.

El salió huyendo, pero no se acobardó, no dijo ya no voy a seguir hablando de Dios, se corre el riesgo que me somaten. Fue demasiado lo que le pasó, pero con su frente en alto porque después de ser infiel, que persiguió a la iglesia, después que metió a la cárcel a los cristianos, el Señor le permitió tener un encuentro con Él y cuando tuvo ese encuentro, es maravilloso, porque después que cae la venda, pone un corazón nuevo, un carácter diferente. Y eso fue lo que el Señor hizo de Saulo a Pablo.

 

 

Mensajes por Categoria

Mensaje por fecha

  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • 2008
  • 2007